Se cancela definitivamente la Euroliga de baloncesto

Se cancela definitivamente la Euroliga de baloncesto

Por primera vez en 62 años de historia de la competición no habrá campeón de Europa de baloncesto al no haber podido abarcar las distintas fases de la pandemia en los 10 países con equipos en el torneo

Por primera vez desde la creación de la máxima competición continental, en 1958, el título de campeón de Europa de baloncesto quedará desierto en la temporada 2019-2020. La Euroliga anunció este lunes la cancelación definitiva del curso ante la imposibilidad de establecer una reanudación segura y abarcable del juego en mitad de la pandemia global del coronavirus. Mientras la Bundesliga alemana obtenía hace unos días la autorización gubernamental para concluir su torneo en Múnich durante el próximo mes y la ACB concreta los plazos para hacer lo propio en España, la realidad paneuropea ha penalizado a la Euroliga. La complejidad para armonizar las desescaladas de los 10 países que tienen equipos en liza y para reagrupar a los jugadores repartidos por todo el mundo han condenado cualquier margen de maniobra después de 74 días de resistencia y proyectos para salvar la emergencia. También queda cancelada la Eurocup.

Por culpa de la pandemia

En la antigua realidad, ayer, domingo 24 de mayo, era el día en el que el nuevo campeón de Europa hubiera alzado el título en el espectacular Lanxess Arena de Colonia, ante los 18.518 espectadores que acogen sus gradas. Las entradas para la Final Four estaban vendidas desde que se pusieron a la venta en noviembre. Pero el coronavirus cambió los planes hasta convertirse en el responsable del primer agujero en el palmarés en 62 años de historia de la Copa de Europa. Reunidos primero en junta ejecutiva. Con los 11 clubes con licencia A (Madrid, Barça y Baskonia entre ellos), y después en asamblea, con la incorporación de los siete restantes. Los 18 equipos descartaron todos los protocolos de actuación y escenarios posibles para la reanudación de la temporada.

Afiliados

Belgrado, la apuesta lituana con Kaunas y Vilna, Atenas, Liubliana, Berlín y la propia Colonia se había postulado como sedes. El reto marcado hace un mes era completar las seis jornadas restantes de la liga regular (54 partidos). Y culminar la temporada con una Final Eighta partido único. Todo en sede única (con dos pabellones) o en dos ciudades limítrofes, a puerta cerrada y en formato de concentración durante cinco semanas. Nada de eso tendrá lugar.
En la misma reunión en la que se trazó aquella hoja de ruta ahora inoperativa se establecieron los reajustes salariales derivados de la crisis. Si se reanudaba la temporada, los contratos quedaban prorrogados hasta el 31 de julio, un mes más de lo habitual. Y los jugadores pactaron cobrar el 85% de su salario base, que debían recibir íntegramente a fecha de 15 de agosto. Y si, como ha sucedido finalmente, no se retomaba la competición y la suspensión era definitiva. Los contratos anuales se considerarán terminados y los multianuales mantendrán su tramo de vinculación marcado. Con la cancelación, los jugadores recibirán el 80% de lo firmado para la presente campaña.

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