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jueves, mayo 26, 2022

Murcia, la ciudad conventual

Murcia es reconocida, a nivel histórico y patrimonial, por su importante pasado en dos etapas de claro esplendor, notablemente separadas en el tiempo. Por un lado, la Murcia islámica de los siglos IX-XIII, y por otro, la floreciente Murcia barroca del siglo XVIII. Como medina islámica dentro de Al-Andalus, Murcia fue protagonista de un gran periodo de brillantez económica y cultural, centrado principalmente en la figura del dirigente Ibn Mardanís (el famoso Rey Lobo), cuyo reinado se desarrolló en las conocidas como Segundas Taifas del siglo XII.

El siglo XVIII será aquí igualmente boyante, quedando plasmado en el urbanismo y la arquitectura murciana, gracias al impulso del afamado Cardenal Belluga, quien utiliza su influencia en la corte del rey Felipe V tras el final de la Guerra de Sucesión Española, y promociona numerosos proyectos en diferentes campos, convirtiendo a Murcia en la ciudad barroca por antonomasia.

Ahora bien, si uno se detiene a analizar estas dos etapas, pronto alerta que entre ellas distan más de cuatrocientos años, y de manera inevitable surgen varias preguntas: ¿Qué ocurrió en este intervalo de cuatro siglos? ¿Qué se puede extraer de los siglos XIII al XVIII que sea destacable desde el punto de vista patrimonial en nuestra ciudad? ¿Quién toma el protagonismo de la creación arquitectónica y artística desde la Baja Edad Media y hasta la Edad Moderna en la ciudad de Murcia?

Detalle de la fachada de la iglesia del monasterio del Corpus Christi, de monjas Agustinas. Originalmente levantado aquí en el s.XVII, el actual edificio data del s.XVIII.

Se tiene constancia documental de que con la llegada de los cristianos, y la consecuente incorporación de nuestra tierra a la Corona de Castilla como Reino de Murcia, ya en el siglo XIII las ordenes religiosas llegan a la capital del Segura fundando diversos conventos. Desde el primero de ellos, el masculino de San Blas de los monjes trinitarios, instalados en 1272; hasta el último, el femenino de Carmelitas Descalzas, ‘Las Teresas’ instaladas en 1751, el centro urbano de la ciudad de Murcia se irá atestando de estos espacios religiosos ligados a la oración y la vida espiritual en clausura.

Claustro renacentista del convento de San Blas y la Trinidad. Las columnas de mármol blanco fueron reutilizadas en la fachada del actual Museo de Bellas Artes y del CEIP Andrés Baquero, ambos situados sobre el solar del monasterio hoy desaparecido.

Esta proliferación de monasterios hará que el centro urbano de la ciudad de Murcia (lo que hoy se conoce como ‘casco histórico’ o ‘centro’), sea durante esta etapa un lugar significativamente conventual. Murcia, con un tamaño medio dentro de la Corona de Castilla, llegó a contar con un total de dieciocho conventos: nueve conventos masculinos (Trinitarios, Mercedarios, Dominicos, Franciscanos Calzados, Franciscanos Descalzos, Carmelitas, Carmelitas Descalzos “Teresos”, Agustinos y Capuchinos), y nueve femeninos (Clarisas, Dominicas de Santa Ana, Capuchinas, Agustinas, Justinianas de Madre de Dios, Antonias, Isabelas, Verónicas, y Carmelitas Descalzas “Teresas”). Todo esto, sin contabilizar los monasterios situados en las afueras (Jerónimos, la Luz y Santa Catalina del Monte), ni los colegios, seminarios, oratorios, beaterios u hospitales ligados a otras órdenes religiosas, como fueron el colegio jesuita de San Esteban, el hospital de San Juan de Dios o el oratorio de San Felipe Neri, entre otros.

Plano de situación de los conventos murcianos hacia el primer tercio del siglo XIX. En rojo aparecen reflejados los nueve masculinos, y en amarillo los nueve femeninos. Masculinos: 1. Trinitarios 2. Mercedarios 3. Dominicos 4. Franciscanos Calzados 5. Agustinos 6. Carmelitas 7. Franciscanos Descalzos 8. Capuchinos 9. Carmelitas Descalzos, Teresos Femeninos: 1. Agustinas 2. Capuchinas 3. Clarisas 4. Dominicas de Santa Ana 5. Isabelas 6. Antonias 7. Justinianas de Madre de Dios 8. Verónicas 9. Carmelitas Descalzas, Teresas

Finalizado durante el siglo XVIII el proceso de asentamiento de las órdenes religiosas, comenzó una etapa de decadencia iniciada por la acción de las políticas ilustradas y la implantación del Estado Liberal, que da la espalda progresivamente a la influencia de la religión en la sociedad. Se produce entonces, desafortunadamente, la desaparición de prácticamente todos estos monasterios. La destrucción será debida, en primer lugar, a las consecuencias y el abandono de muchos de ellos tras las Desamortizaciones del s.XIX, que acabaron con la practica totalidad de los masculinos.

Más tarde, ya en el siglo XX, serán especialmente destructivos los años treinta, que comenzaron con los disturbios anticlericales de 1931, y concuyeron con la Guerra Civil del periodo 1936-1939. Como colofón, llegaron los alevosos atentados patrimoniales del Desarrollismo franquista, entre las decadas de 1950 y 1980, que entendió que el patrimonio histórico era un estorbo para el avance, teniendo como máximo exponente la apertura de la Gran Vía de Murcia, que arrasó de norte a sur el trazado meviedal de la ciudad y buena parte de sus arquitecturas de valor.

El cúmulo de estas circunstancias ha conducido a que en la actualidad apenas sobrevivan las arquitecturas originales de tres de estos monasterios: Santa Clara, Santa Ana y el convento de las Agustinas, son el reducto en el casco histórico de aquel excelso pasado conventual murciano. Continuan, sin embargo, la gran mayoría órdenes restantes instaladas hoy en modernos edificios situados en barrios o pedanías: las Justinianas que un día ocuparon la calle Madre de Dios, habitan hoy en el Infante; las Capuchinas, conocidas por su fundadora la beata María Angeles Astorch, se trasladaron desde la antigua calle de la Acequia hasta el Malecón; o las Antonias y Verónicas, que desde la vieja Murcia se mudaron a Algezares, donde hoy viven a los pies del santuario de la Patrona.

Claustro del convento de Santa Clara. La alberca central procede del palacio real slámico del s.XIII, sobre el que
se asentaron las monjas clarisas a partir del s.XIV.
José Carlos Ruiz Castejón
José Carlos Ruiz Castejónhttp://www.instagram.com/edificioscatalogados/
Arquitecto. Autor del perfil de Instagram #EdificiosCatalogados donde hablo sobre la arquitectura, historia y curiosidades del patrimonio edificado de Murcia. Amante de la historia y del arte. Amante de Murcia y sus tradiciones.
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